Declaración de Principios

Nuestros valores y principios corporativos, se inspiran en la declaración de principios de la Cámara Chilena de la Construcción, la que “afirma el postulado de los valores éticos y sostiene la vigencia de los principios que orientan su decidida vocación humanista y de servicio”, por lo mismo, a partir de la reflexión y proyección de esos principios a nuestro quehacer educacional, es que;

De la esencia del hombre, creemos:

En el origen divino del hombre; hijo de Dios, creado a su imagen y semejanza. De aquí emana el fundamento de su dignidad y derechos, anteriores a la sociedad y al estado.

En el hombre como persona trascendente, constituida por cuerpo y alma, como tal, perfectible, dotado de inteligencia, voluntad y libertad

En el orden moral objetivo que da fundamento a una ética personal, sustentada en el imperativo de valores como: el amor al prójimo, el respeto a la verdad, la buena fe, la equidad en las relaciones, la honestidad y la lealtad.

De la relación entre los hombres, creemos:

En una Ética del Bien Común, inspirada en una vocación humanista y de servicio, especialmente comprometida con la promoción social, fundada en los valores de la fraternidad y la solidaridad.

Entendemos el Bien Común como la preocupación constante por crear y mantener las condiciones sociales que permitan a las personas, en justicia y mediante el trabajo, llevar adelante su libre e individual iniciativa de progreso, con derecho a tener acceso a las oportunidades y alcanzar así su pleno desarrollo tanto en lo espiritual, como en lo material.

De la Nación, creemos:

Que la familia es el fundamento y núcleo básico de la sociedad, instancia primera y fundamental para guiar a las personas, por el sendero de la verdad, el bien y el amor.

En la importancia de los valores patrios que tienden a realzar nuestra nacionalidad, historia y virtudes; propias de nuestros héroes y grandes hombres.

En la empresa privada, motor principal y esencial del desarrollo del país, con responsabilidad compartida con un estado subsidiario, en un contexto democrático y participativo.

De las organizaciones, creemos:

En una visión humanista de su quehacer, donde el hombre y su dignidad deben constituir una preocupación preferente de cuantos la integran, rigiéndose por una ética organizacional que promueva el crecimiento personal, la igualdad de oportunidades, la participación, la fraternidad entre sus integrantes; de manera que concite la lealtad, compromiso y aporte de todos sus miembros al servicio de la Misión Institucional.

En el trabajo en equipo, como generador de un espíritu de colaboración basado en una mística de espíritu de servicio, donde se fomenta la eficiencia, el respeto a la naturaleza, la creatividad, la iniciativa y la innovación, contribuyendo desarrollo de las personas y de la institución.

En el mejoramiento continuo con apertura al cambio y a los avances de la ciencia y la tecnología. Por ello, asumimos como nuestro deber la capacitación y el perfeccionamiento de las personas que integran la institución, en su dimensión humana y profesional.

De la relación de los empresarios de la Cámara Chilena de la Construcción con la educación, creemos:

Que cumplen un rol fundamental de servicio a la sociedad y al futuro del país.

Que la Red Social, tiene especial preocupación por la educación integral de jóvenes, adultos y trabajadores que se desempeñan en el área de la construcción.

Que la participación de los empresarios en el quehacer de la Corporación Educacional de la Construcción, contribuye a vincular estrechamente la educación técnico profesional, a la realidad del sector y a las nuevas competencias que demanda la construcción.

De la Educación, creemos:

Que es un proceso permanente e intencionado, orientado a desarrollar integralmente todas las potencialidades y talentos de la persona, aludiendo a los aspectos físicos, intelectuales, afectivos y morales, y a su capacidad de relación con Dios, con los demás hombres y con la naturaleza, que le permite satisfacer plenamente sus expectativas y necesidades. En definitiva, le ayuda al educando a conformar libremente su proyecto personal de vida y contribuir como hombre de bien a la sociedad.

Que la familia es la primera fuente de educación, por ello, está llamada a ser la principal colaboradora del centro educativo en el proceso de enseñanza y aprendizaje de las personas.

Que la misión trascendente de los educadores es ser mediadores y facilitadores de la formación integral de las personas, entregándoles conocimiento y guiándolos en el descubrimiento de sus propias potencialidades, desarrollando su autonomía, creatividad y pensamiento crítico, espíritu perseverante, abierto al cambio y al mejoramiento continuo.

Que la educación técnico – profesional, debe crear, mantener y reforzar las condiciones adecuadas para que el estudiante sea gestor y protagonista de su propio aprendizaje y se forme como un técnico con virtudes morales e intelectuales. Que nuestra institución debe favorecer la articulación con otras instituciones educativas para desarrollar distintas modalidades de continuidad de estudios técnicos y/o superiores.